¿Qué le están aportando los productores musicales jóvenes a la industria latina? – Entrevista con Nicolás de la Espriella

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Nicolás de la Espriella es un productor musical colombiano, que recientemente se integró al equipo de trabajo de Miami Art House. La juventud en el caso de Nicolás no es sinónimo de inexperiencia, ya que su amor temprano por la música lo llevó a tener la determinación y la dedicación para buscar una educación musical temprana.

Desde que llegó a la ciudad de Miami y empezó a trabajar con Julio Reyes Copello, Nicolás ha tenido la oportunidad de trabajar en proyectos para Malú, Alejandro Sanz, Nicky Jam & Will Smith, Paula Arenas, Pablo Alborán, Piso 21, Brika, BOGART, Tamia y Daniela Brooker entre otros.

Nicolás representa una nueva generación, que ha crecido familiarizada con herramientas tecnológicas que sus antecesores no tuvieron y esto lo lleva a aportar nuevas sonoridades y nuevos métodos de trabajo a las producciones en las que se ha visto involucrado.

Para llegar a donde está, Nicolás ha recorrido un largo camino de formación en la música: empezó a tomar clases de piano y guitarra desde los siete años de edad, en la adolescencia tomó cursos de teoría musical, luego emprendió sus estudios de formación superior en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y después viajó a Orlando para estudiar en Full Sail University.

En Art House Society hablamos con Nicolás de la Espriella acerca de su experiencia en producción, sus opiniones sobre el presente y el futuro de la industria musical latina y el papel que su generación está desempeñando en la nueva música del mundo.

Art House Society: Nicolás, eres un productor musical joven que está trabajando con personas más experimentadas a tu alrededor (no solo artistas, sino también otros productores). ¿Qué crees que es lo que pueden aportar las nuevas generaciones a los equipos de producción ya establecidos?

Nicolás de la Espriella: Los productores jóvenes traemos nuevas sonoridades a la industria. Durante los últimos años la producción musical se ha volcado hacia los instrumentos virtuales, alejando un poco las tendencias de la sonoridad propia de los instrumentos más tradicionales. Lo más interesante hoy es es mezclar lo mejor de estos dos mundos. La clave está en lo híbrido, es decir mantener la producción de calidad de una buena canción, buenos arreglos y buenos instrumentistas y agregarles sonoridades novedosas y de vanguardia.

AHS: ¿Qué tan importante es la formación profesional para el productor musical actual?

NDE: Es clave. Yo personalmente tuve formación musical muy termpana. Desde niño quise aprender a tocar guitarra y mis padres, al ver mi determinación, me pagaron también clases de piano. Cuando decidí en la adolescencia que quería dedicarme a la música ellos decidieron pagarme clases particulares de teoría musical con el maestro Juan Carlos Padilla, para prepararme mejor antes de empezar mis estudios universitarios. Ese tipo de formación es de vital importancia. Hoy muchos productores empiezan a hacer beats y pistas de forma empírica, lo cual está bien, pero siempre se estará mejor preparado si se cuenta con más información y mejores herramientas. Incluso si se trata de tutoriales de YouTube, hay herramientas de calidad que el productor musical joven puede utilizar para prepararse y desempeñar un mejor trabajo.

AHS: La música latina se está convirtiendo en una de las más influyentes en el panorama mundial. ¿Qué crees que es lo que tiene la música latina que la ha hecho tan influyente?

NDE: El encanto de la música latina está en el baile. La nuestra es una música que mezcla tradiciones melódicas y armónicas ricas con ritmos muy complejos, así que la música latina se puede cantar y bailar y eso es lo que están tomando de nuestra música los productores de otros mercados.

AHS: La música actual tiene mucho de producción digital. ¿Crees que en algún momento dejaremos de usar instrumentos análogos?

NDE: No lo creo. Y mucho menos en la música latina. La nuestra es una música compleja, que requiere ese sabor que solo puede tener un instrumentista, una persona tocando a su propio ritmo un instrumento real. Como lo dije anteriormente, creo que la clave está en lo híbrido y lo análogo y lo digital se complementan perfectamente para lograr producciones eficientes, de calidad y a la vez emotivas.

AHS: ¿Qué es lo más valioso que has aprendido en estos meses en Miami Art House?

NDE: El equipo humano de este estudio es maravilloso. De todos he podido aprender algo, pero tal vez la lección más importante viene del lado humano más que del artístico. Julio y su equipo se concentran mucho en tratar de entender al artistas como ser humano, en entender sus necesidades y sus deseos y después plasmarlo en música que de verdad los represente. Eso ha sido tal vez mi mayor lección: entender que la mejor música viene de los deseos más humanos y profundos del artista.

AHS: ¿Cómo te ves en el futuro? ¿Cómo te imaginas a la vuelta de 5 o 10 años?

NDE: No sé. No pienso mucho en el futuro, pero me imagino igual de apasionado y entregado a mi trabajo.

AHS: ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere incursionar en la industria de la música actual?

NDE: Paciencia, dedicación y persistencia. Esas son para mí las tres claves del éxito en esta industria.

 

 

 

Julio Reyes Copello recibió el premio Cultural Pioneer otorgado por El Museo del Barrio en Nueva York

 

Julio Reyes Copello recibió en la ciudad de Nueva York el Cultural Pioneer Award, una distinción otorgada por El Museo del Barrio. El premio ha sido entregado en reconocimiento a la contribución del compositor y productor colombiano a la música latina en los Estados Unidos a lo largo de dos décadas de carrera. La ceremonia de reconocimiento se llevó a cabo el 10 de mayo, en el marco de El Museo Gala 2018.

En ediciones anteriores, el Cultural Pioneer Award  ha sido otorgado a personalidades tan importantes de las artes y la cultura latina como Mario Vargas Llosa, Carolina Herrera y Plácido Domingo. 

El Museo del Barrio es una organización dedicada a preservar la memoria y la cultura de los puertorriqueños y los latinoamericanos en Estados Unidos, a través de sus múltiples exhibiciones, publicaciones, programas públicos bilingües, actividades educativas, festivales y eventos especiales.